Hay veces que quisiera vivir en una película, que todo por malo que sea llegue a tener una solución o que aunque pase cualquier cosa ya sabemos en qué va a terminar todo. Pero lamentablemente vivimos en la vida real en donde todo es un imprevisto y en donde todo pasa como el destino lo tiene escrito. Nadie sabe lo que le espera, pero puede organizarlo de qué manera quiere que sea su futuro imprevisto.